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Agur

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¿Dónde estás?
miré hacia otro lado un instante y
Tu cara
Tu ropa
Tu olor
Tu sombra…
Dime a dónde vas
Tu cielo
Mi estrella sin mar
La infinita lista de porqués
¿Volverás?
¿Veré tu rostro al despertar?
Abre los ojos
Quédate conmigo
Prometo no volver a llorar
Siéntate aquí a mi lado
Necesito respirar
Márchate
Vete y no mires atrás
No me importa
No cierres cuando salgas
Deja a la aurora pasar…

Hay…

Hay un rincón en mi cuerpo,
que guarda un lugar donde crecen tus besos.
Hay un lugar en mi vientre,
en el que nace el amor que dejaron tus versos.
Hay un deseo en mi pelo,
que enreda la flor que germina tu encuentro.
Hay un sabor en mi boca,
que lleva la esencia que hallo en tu misterio.
Hay un azúcar en tus ojos,
que endulza el amargo que ya no recuerdo…

Se vende corazón que perdió a Felicidad.

Hoy me cuesta abrir los ojos sin pensar que ya no estás.
Despierta la mañana en mi almohada y ni me muevo,
que el regalo de la vida tan temprana es soledad.
Y lo difícil es comprender esta sensación de carnaval,
el mundo gira floreciendo en primaveras,
mientras yo le hago un huequito al invierno gris en mi postal.
Echo al Sol de mi ventana que me llama a despertar,
no sé que tiene de raro no querer jugar a un juego, que yo no entiendo.
Y si vuelvo a teñirme de colores,
será porque no me haga falta más de lo que tengo.
No pretendo vivir en un ayer que ya se fue
porque es como soñar ser amapola en pleno invierno,
y acabar perdiendo…

Maite zaitut

Te voy a hacer un sueño de alas para que vueles conmigo,
y mientras los halcones  sobrevuelan el cielo
tú y yo sobrevolaremos  el infinito.

Te voy a hacer un abrigo de besos para que no tengas frío,
y mientras los vientos congelan la Tierra
tú y yo daremos calor a las estrellas.

Te voy a hacer una cajita de cielo para que las nubes acaricien tu cuerpo
y mientras yo descanso al amor
tú estés bien cuidadito 🙂

Me fui…

No sé donde acabó este principio
ni sé donde empezó nuestro final.
No encuentro las palabras para explicarte
que el tiempo ya no hace su tic tac.
Me fui meciendo  en un abrazo
y en un minuto me dormí.
Aguas que secan las orillas
Sueños que duermen en mi piel
El miedo se hizo dueño de la esencia
y mis labios solo dicen precaución
Sin puerto ya donde esperarte
Me entrego a las entrañas de alta mar.
Soy una herida que no cicatriza
soy un silencio que todo lo grita
inmerso en un grito que todo lo calla
solo un recuerdo sobre tus pestañas
que arañan marañas que enredan dolor…
Me espera la Luna tengo que partir
Te dejo este sueño, yo ya no quiero dormir…

Carta a la vida.

No sé que fue lo que te hice que tanto te dolió,
no sé en que momento herí tu corazón
para que derrames en mí  tu odio.
Busco errores entre mis recuerdos,
necesito una explicación.
Caí en las trampas que dibujaste para mi,
y aún así nunca dejé de creer en ti.
Rompí mis sueños caminando por tu cuerpo,
y aún así nunca dejé de creer en ti.
Bebí del charco de veneno que dejaste ante mi puerta,
y aún así nunca dejé de creer en ti.
Regué con mi sangre las espinas de tus rosas
y aún así nunca dejé de creer en ti.
¿Es tal vez esa la razón de tu rabia?
¿Quieres que deje de creer en ti?

Aunque ya no estés, cuidaré de ti.

Te voy a hacer una camita de cielo
para que duermas feliz.
Y con ramilletes de nube
construiré un jardín para ti.
Viajaré cada noche a pedirle a la Luna
que alumbre tu cuna
para que no tengas miedo.
Cantaré una nana a tu nombre
los días que el sueño no quiera dormir.
Y sembraré en un recuerdo
el tiempo que fuimos uno,
tú en mi cuerpo,
y yo tu universo…

El salvador de sueños.

Qué día tan bonito…
El Sol saluda mi piel, para dibujar mi silueta de sombra sobre la acera,
El aire baila con mi pelo, al son de las hojas abatidas por el otoño.
El mar ondea su cuerpo, encrespando en el mío deseos
de robarte una sonrisa que despierte todos mis besos,
para recordarte cuanto te quiero…

Adivina adivinanza

Cada vez que te miro, me veo
Cada vez que me veo, te miro
No es un espejo
Ni es un reflejo

¿Qué es?
¿Quién eres tú?

 

 

¿Quién eres tú?

No sé de que estrella bajaste,

ni cuando te posaste sobre mi.

Sentí tus manos acariciarme

y la cordura vi irse tras de ti.

Verso mis besos en tu boca,

lloro mis lágrimas en tu piel,

desgarro mi cuerpo entre tus brazos,

¿Quién soy yo, eres tú o eres él?

Navego los llantos de la tierra

hasta llegar a comprender,

que si un día no amanece

será  tu sombra que oculta un ayer.